PARADA EN EL PARQUE NACIONAL DEL TEIDE
Vista parcial del puerto y la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, desde un avión. El dique más largo es el Muelle Sur.
Código 0488


Un lago verde intenso que parece salido de otra galaxia, una extensión de salinas que brillan como diamantes al sol y una familia que, desde hace cinco generaciones, desafía el viento y el mar para transformar el agua en oro blanco. Aquí no solo se mira: pruebas, aprendes, metes las manos en la masa. Degustaciones, una copa de vino o cerveza artesanal, queso local. Nada de los típicos souvenirs...
Primera parada: El Golfo. Aquí la naturaleza se divierte exagerando: un cráter volcánico oscuro, el océano rugiendo y, en medio, un lago verde intenso, surrealista y magnético. Prepara la cámara: es una de las imágenes más icónicas de Lanzarote.
Luego el paisaje cambia, pero sigue siendo espectacular: las salinas de Janubio. Cinco generaciones de una familia han convertido este lugar en un mosaico vivo de estanques blancos y rosados, donde el mar se convierte en sal. No es un museo: es trabajo y pasión. Y tú no te vas a quedar mirando. Te espera un taller donde podrás probar distintos tipos de sal, acompañados de queso local y una copa de vino o cerveza artesanal.
Una experiencia que combina paisajes irreales, tradiciones ancestrales y sabores que se te quedan grabados. Aquí, descubrirás Lanzarote de verdad, sin filtros.
180,00€